A RITMO DE TU PALABRA…

XXXIII (B) Domingo de Tiempo Ordinario

Eres Tú, Jesús, el Señor de la Historia, Tú quien la conduce y la guía hacia su cumplimiento.

Y, por tanto, mi existencia y la de toda la Humanidad está en Buenas Manos, confiada a Ti para realizar Tu Designio de Amor.

Concédeme mantener la calma en medio de las tempestades y leer también los cambios con tu mirada, límpida y profunda. Amén.