A RITMO DE TU PALABRA

II DOMINGO T.O. (C)

Estoy contigo como discípulo, hermano, amigo. Y me siento en esta mesa donde la presencia discreta de las mujeres y la atenta de María, tu Madre, da un tono de familia y de alegría. Sentado en tu mesa te miro con ojos y con corazón enamorado: Creo que te amo primero y en cambio no hago más que responder a tu Amor: Tú me amas primero; Tú te entregas sin reservas; Tú devuelves la alegría al amor. María, Mujer de Caná, mujer previsora, esposa y madre, icono de la conyugalidad, ayúdame a hacer lo que él me diga para que la vida, mi pequeña vida se convierta en vino nuevo para la alegría de quien quiere gustar la embriaguez de Su Amor.