A RITMO DE TU PALABRA

DOMINGO XXXII C

XXXII Tiempo Ordinario (C)

Perdónanos porque nos cuesta abandonarnos a Tu Amor, a acoger este océano inmenso de bondad y misericordia que nos presentas. Perdónanos, Señor, porque a menudo te imaginamos hecho como nosotros, solo un poco más grande y más poderoso. Perdónanos, Señor, porque precisamente no logramos imaginar lo «nuevo» que Tú nos preparas y ni siquiera lo soñamos. Amén.