A RITMO DE TU PALABRA

XXXIIIC Domingo de Tiempo Ordinario

XXXIII Tiempo Ordinario (C)

Me gustaría mucho, Señor, que este viejo mundo diera paso a lo nuevo sin sobresaltos, sin tormentos, sin dolores, sin contorsiones. Y Tú, en cambio, me dices que debo tomar sobre mí mi parte de búsqueda, de sufrimiento y de cansancio, sin desanimarme, sin ceder a las dificultades. Amén.